Los favores que tenemos todos al alcance de nuestras manos...

El Jafetz Jaim, nos pide y nos ayuda a reconocer el valor de los préstamos. 

Nos dice que en el Olam Haba, las cuestiones que involucran el préstamo de elementos aparentemente insignificantes pueden llegar a ser, para algunas personas, muy significativas. 

Si se le pregunta a uno después de 120 años:

"¿Por qué le negaste el préstamo de $50,000 a tu vecino?"

La persona podría tener una razón perfectamente justificable: la falta de recursos. 

Sin embargo, si se le pregunta a la persona sobre su negativa a prestar su batidora, su carro o el no dar 10 minutos de su tiempo para darle el "ride" que le pidieron... mmm, ahí ya su respuesta será muy difícil que sea una buena justificación aceptable en El Shamayim.

La Mitzva de fortalecer a quien se está cayendo...

Al prestarle a alguien un objeto que necesita, se cumple con la Mitzva de fortalecer a uno que se está cayendo, especialmente cuando el objeto le permite a una persona ganarse la vida.

No subestimes los favores...

Mientras que la caridad se limita al dinero, el Talmud dice que el jesed incluye actos físicos de amabilidad también. 

El Jafetz Jaim nos dice que debemos apreciar el valor de actos de bondad, como prestarle a alguien un utensilio necesario. 

Cuando una persona se toma da de su tiempo, y en ese momento deja de hacer lo que está haciendo y se molesta a sí mismo aunque sea levemente para darle eso que necesita la otra persona, está realizando un jesed de gran valor, simplemente porque eso le sirve y lo necesita su compañero.

Para el que lo está prestando, podría ser algo que no usa, algo que esta arrumbado en un cajón o armario, pero para la persona que lo necesita, es la clave para lograr lo que se propuso lograr.

Lo que unas papas pueden hacer...

Faltando una hora para que los niños lleguen hambrientos de la escuela buscando llegar a su casa a comer, la mamá está a la mitad de preparar la cena de shabat.

Las papas son un ingrediente esencial en su platillo y a la mera hora se da cuenta que no tiene en la casa. 

Llama a un vecino, luego a otro, y finalmente, en la tercera llamada, encuentra quien le puede dar algunas papas prestadas, Baruj Hashem.

Prestar unas papas podrían parecen un pequeño favor para quien las presta, pero para quien las recibe, son una enorme salvación. 

Ahora gracias a esto, no tendrá que perder su última hora de preparación yendo al super, en los pasillos y esperando en fila para pagar. 

No sentirá la tensión de correr a casa para alcanzar el camión de la escuela. Y lo más seguro es que gracias a esto, pueda entrar a Shabat con una sensación de calma y tranquilidad el cual se extenderá a su esposo e hijos. 

Y todo esto vendrá de unas pocas papas...

Tarea de hoy...

Trataré de usar personas que sé que necesitan los ingresos cuando estoy encondiciones de contratar ayuda o patrocinar un negocio.

United Kingdom Bookmaker CBETTING claim Coral Bonus from link.